Un insecto himenóptero nativo de Europa irrumpe con brotes cada vez más intensos en los bosques atlánticos del norte peninsular, poniendo en jaque a uno de nuestros árboles más emblemáticos.
El fresno, ya sea el fresno común (Fraxinus excelsior) o el de hoja estrecha (Fraxinus angustifolia) es un protagonista indiscutible del paisaje fluvial y montano. Desde las riberas hasta los valles frescos, estos árboles de porte majestuoso llenan los prados de sombra y biodiversidad. Pero en los últimos años, una amenaza silenciosa ha comenzado a ganar terreno: la mosca sierra del fresno, Tomostethus nigritus, que afecta al arbolado urbano de este género, relativamente abundante en muchas zonas verdes y calles de nuestras ciudades.
Lo que durante décadas fue considerado un insecto presente a bajas densidades y sin mayor relevancia forestal, ha dado un giro preocupante. Los brotes epidémicos se multiplican en toda Europa, y el norte peninsular no es ajeno a esta tendencia.
“En los últimos 20 años, los brotes de T. nigritus se han intensificado considerablemente, causando defoliaciones severas de la copa en fresnos de toda Europa.”
¿Qué es Tomostethus nigritus?
Tomostethus nigritus (Fabricius, 1804) es un insecto himenóptero de la familia Tenthredinidae —la misma familia a la que pertenecen las llamadas «moscas sierra» o «avispas sierra»—, distribuido por toda la región euro-siberiana. Es una especie nativa de Europa, lo que la diferencia de plagas exóticas invasoras, aunque eso no la hace menos peligrosa para nuestros árboles.
Su nombre popular, «mosca sierra», hace referencia al órgano ovipositor de la hembra, con forma de sierra, que utiliza para introducir los huevos directamente en los tejidos de las hojas del fresno. Las larvas, de aspecto similar al de las orugas de los lepidópteros pero pertenecientes a un grupo entomológico completamente distinto, son las verdaderas responsables del daño.
DATO TAXONÓMICO
Aunque popularmente se llaman «moscas sierra», estas especies no son moscas (Diptera) sino himenópteros. Son parientes de las avispas y las abejas, aunque su aspecto larvario recuerda al de una oruga de mariposa. Se trata de lo que los entomólogos denominan «falsas orugas».
El ciclo biológico: la clave para entender el daño
Comprender cuándo y cómo actúa este insecto es fundamental para diseñar cualquier estrategia de control. El ciclo de T. nigritus se desarrolla en estrecha sincronía con la brotación primaveral del fresno, lo que explica la violencia y rapidez de sus ataques.
| Adultos
Mediados abril — mayo |
Puesta de huevos
Abril — mayo |
Larvas activas
Mayo — junio |
Pre pupa en suelo
Junio — marzo |
Siempre condicionados por las condiciones ambientales, los adultos emergen sobre mediados de abril o en mayo y depositan sus huevos dentro del tejido de las hojas recién brotadas. Las larvas eclosionan y se alimentan activamente del parénquima foliar durante mayo y junio, dejando inicialmente pequeños agujeros en las hojas jóvenes. Las larvas más desarrolladas devoran la hoja entera, respetando únicamente las nervaduras principales.
Una vez completado su desarrollo, las larvas descienden al suelo donde pasan el invierno como pre pupas, protegidas en la hojarasca o en los primeros centímetros del suelo. En primavera, puparán y darán lugar a una nueva generación de adultos, completando así el ciclo.
EFECTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
Las temperaturas más altas en marzo están provocando que los adultos de T. nigritus emerjan antes, coincidiendo con la brotación de especies de Fraxinus que antes estaban fuera de su rango de ataque. Este desajuste fenológico es una de las explicaciones de por qué los brotes son cada vez más frecuentes e intensos.
Síntomas y daños en los fresnos del norte peninsular
El primer síntoma visible es la aparición de pequeñas perforaciones en el limbo foliar, especialmente en las hojas situadas en la parte baja y media de la copa. Con el avance de la infestación, las hojas quedan completamente esqueletizadas: solo permanece intacta la nervadura central. El árbol presenta una defoliación progresiva que, en los ataques más graves, puede afectar a toda la copa.
Aunque un árbol vigoroso puede recuperarse y rebrotar en la misma temporada, las defoliaciones repetidas año tras año debilitan progresivamente al fresno, reducen sus reservas y lo hacen más vulnerable a otros patógenos. En el norte de España, esta situación es especialmente preocupante porque los fresnos ya afrontan la amenaza del chancro del fresno causado por el hongo Hymenoscyphus fraxineus, detectado por primera vez en Asturias en 2021.
La combinación de ambas amenazas —defoliación por T. nigritus y decaimiento por H. fraxineus— puede comprometer seriamente la supervivencia de individuos ya debilitados en zonas como Asturias, Cantabria, el País Vasco y los valles pirenaicos.
Sistemas de control: lo que funciona y lo que no
La gestión de T. nigritus es uno de los aspectos más complejos de esta plaga. La investigación científica actual reconoce que no existen tratamientos de control bien establecidos, y que se sabe poco sobre las causas que desencadenan y frenan naturalmente los brotes epidémicos.
| Método | Tipo | Aplicación y eficacia |
| Recogida manual de larvas y poda de brotes afectados | Cultural | Eficaz en ataques leves o en árboles individuales de parques y jardines. Económico y sin impacto ambiental. |
| Laboreo superficial del suelo al pie del árbol | Cultural | Destruye prepupas invernantes. Aplicable en arbolado urbano. |
| Enemigos naturales (parasitoides, depredadores) | Biológico | Poco conocido en T. nigritus. La regulación natural probablemente juega un papel, pero los mecanismos no están bien descritos. |
| Bacillus thuringiensis var. kurstaki | Biológico | Eficaz contra larvas jóvenes de himenópteros fitófagos. Compatible con manejo integrado y zonas protegidas. |
Nota: En necesario una revisión de la normativa para comprobar las autorizaciones de uso de los fitosanitarios
Recomendaciones prácticas para gestores forestales
Dado el estado actual del conocimiento, la gestión de T. nigritus debe basarse en la prevención, la monitorización temprana y la actuación en el momento oportuno del ciclo biológico.
- Monitorización: realizar inspecciones visuales desde la segunda quincena de abril. Los primeros síntomas —pequeñas perforaciones en hojas jóvenes— son la señal de alarma.
- Momento crítico de actuación: el tratamiento contra larvas jóvenes en mayo es claramente más efectivo. Una vez que las larvas alcanzan estadios avanzados o que la defoliación es masiva, los tratamientos pierden gran parte de su utilidad.
- Vigorización del arbolado: los árboles con buena condición fisiológica resisten mejor y se recuperan con mayor facilidad. En zonas con historial de ataques, puede valorarse la corrección de deficiencias nutricionales o la mejora de las condiciones hídricas del suelo.
EN RESUMEN
La mosca sierra del fresno es una plaga emergente en el norte de España que exige vigilancia activa. Los fresnedales cantábricos y pirenaicos, ya bajo la presión del decaimiento fúngico, pueden encontrar en T. nigritus un factor adicional de debilitamiento. La actuación temprana, la monitorización y el manejo integrado son hoy las mejores herramientas disponibles.
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Referencias
Soldi et al. (2022). First Report of the Ash Sawfly, Tomostethus nigritus, established on Fraxinus excelsior in the Republic of Ireland. Insects, 13(1), 6.
Verheyde & Sioen (2019). Outbreaks of Tomostethus nigritus on Fraxinus angustifolia ‘Raywood’ in Belgium. J. Hymenopt. Res., 72, 67–81.
Phytoma España (2022). Detección de Hymenoscyphus fraxineus en Asturias.
